lunes, 12 de marzo de 2012

MAS MISTERIOS EN TORNO A LA GIOCONDA

El Retrato de la señora Lisa del Giocondo, una copia “gemela” de la Mona Lisa, la obra más misteriosa del gran maestro italiano Leonardo da Vinci causa gran expectación en el Museo del Prado de Madrid.
Los visitantes se agolpan ante el cuadro ansiosos de ver la enigmática sonrisa de la Gioconda. Mientras, las discusiones sobre la autoría de la Mona Lisa española aún continúan.
La pintura permaneció mucho tiempo almacenada en las bodegas del Prado como una réplica cualquiera de la famosa obra maestra. Los restauradores españoles que la estudiaron con rayos infrarrojos estiman que la copia fue ejecutada por uno de los discípulos de Leonardo prácticamente se al mismo tiempo que el original del Louvre. Pero su colega, conocido artista y restaurador italiano Luciano Buzo, tiene otra hipótesis, según la cual, la Gioconda española fue pintada por el mismo Leonardo da Vinci.
Buzo realizó su propio estudio, cuyos datos comparte con La Voz de Rusia:
− La Mona Lisa que hoy se exhibe en el Museo del Prado fue hecha por Leonardo en 1503, justo dos años después de la Gioconda del Louvre. Lo declaro como investigador de inscripciones ocultas. Al estudiar el retrato, llegué a la conclusión de que éste pertenece al pincel del gran genio florentino. No vi sino una foto, confiesa el restaurador italiano, pero sé por mi vasta experiencia que para hallar inscripciones ocultas hay que buscarlas a ojo desnudo y estar entrenado para captarlas sin rayos ultravioletas o infrarrojos. Sólo después de examinar detenidamente la imagen, recurriendo, por supuesto, a mi ordenador, pude divisar tanto la fecha oculta, como la famosa letra L que se observa igualmente en la primera Gioconda.
Luciano Buzo está seguro de que ambos retratos son auténticos. Leonardo hizo dos copias gemelas. Y he aquí por qué:
Foto: La Voz de Rusia
− Si nos trasladamos mentalmente a Venecia del año 1700, podríamos notar que, por ejemplo, Tiepolo hizo siete copias de su famosa Flagelación de Cristo. Tal actitud era típica de los grandes artistas de la época. Era absolutamente natural que al autor de una obra de sonado éxito, se lo pidiese reproducirla una y otra vez. En caso de Leonardo, creo que la historia era así,−prosigue Luciano Buzo. −Creo que dos años después de haber hecho la primera Gioconda y al darse cuenta que ésta era un éxito, decidió hacer una réplica absoluta de la misma.
Pero si hay dos Giocondas ¿será que la primera, que era mundialmente conocida y considerada la única, pierde su singularidad y su valor artístico?
− ¡De ningún modo!, exclama el experto. En mi caso concreto, como pintor, creo que la famosísima sonrisa de la Gioconda no le ha salido bien a Leonardo en el segundo retrato. La Gioconda del Louvre, como todo el mundo sabe, es una verdadera joya del arte mundial. Ninguna copia, por buena que sea, puede equipararse con el original.
Ya en mayo, los que vayan a París, podrán comprobar o refutar esta tesis, porque la Gioconda del Prado se exhibirá en esa ciudad junto a la Gioconda del Louvre.

Información:  La Voz de Rusia

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