miércoles, 3 de agosto de 2011

MISTERIO EN EL MAR BALTICO: ¿UN OVNI EN EL FONDO MARINO?

Un extraño objeto de forma circular de 18 metros de diámetro hallado en el fondo del mar Báltico está siendo motivo de toda clase de especulaciones. Su silueta perfectamente delimitada lleva a pensar que, muy probablemente, se trate de un cuerpo artificial.
El protagonista de este hallazgo, Peter Lindberg, conocido y reputado investigador, dice no haber visto nunca nada igual en sus casi veinte años de experiencia en la búsqueda de barcos hundidos.
 Este explorador sueco se hizo célebre en 1997 tras encontrar los restos del carguero Jönköping hundido durante la Primera Guerra Mundial. Este barco contenía un cargamento: 2.500 botellas intactas de champán Heidsieck&Co Monopole 1907 “Gout Americain” dedicadas a la Flota Imperial Rusa. Para calcular lo preciado de este tesoro basta decir que varios centenares de estas botellas se vendieron en el hotel Carlton Ritz de Moscú al nada despreciable precio de 275.000 dólares por ejemplar.
Lo hallado por Peter Lindberg en esta ocasión, en el lecho marino del golfo de Botnia, a tan sólo 100 metros de profundidad, es algo mucho más sorprendente. Tanto que incluso ha atraído la atención de los científicos oceanólogos suecos.


A la izquierda de la imagen se puede observar la extraña forma circular encontrada el pasado 19 de junio durante un rastreo con sonar. El protagonista dice que se trata de "un gran círculo de unos 18 metros de diámetro. Se pueden ver un montón de cosas raras en este trabajo, pero durante mis 18 años como profesional jamás había visto nada como esto. Su forma es completamente redonda".
Pero hay algo que añade aún más misterio al asunto. Lindberg asegura que existen evidencias de un rastro de unos 300 metros (ver la imagen) que puede indicar que el objeto se arrastró por el fondo marino hasta pararse en el punto donde se encuentra localizado. Este es el dato por el que muchos medios de comunicación suecos han querido vincular al objeto el suceso con el fenómeno OVNI. La idea de que un objeto de naturaleza extraterrestre haya podido precipitarse en el mar dejando un rastro hasta su detención ha cobrado adeptos entre los más soñadores. 
Sin embargo, nadie ha bajado todavía al fondo del golfo de Botnia. Quien lo haga, podría encontrarse con una formación natural o algún objeto de facturación humana. Dicen que en pocos días se podría saber. Sin embargo, el problema es correr con los costosos gastos de una operación que pueda desembocar en un resultado negativo. O ¿quién sabe?. Puede que se encuentren con uno de esos objetos que desde hace mucho tiempo se quedó en llamar OSNIs (Objetos Submarinos No Identificados) término adoptado para un subfenómeno ufológico ante la gran proliferación de sucesos de este tipo habidos en décadas pasadas.


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