LA FAUNA
(08/2013)
En los casi treinta
años dedicados a la búsqueda del enigma, aún siguen sorprendiéndome muchas
cosas. Lo curioso es que algunas de ellas nada tienen que ver con el mundo de
lo insólito. Provienen más bien del universo del comportamiento humano en sus
relaciones con los demás.
En el mundillo de la
investigación del misterio, siempre han habido rencillas, intrigas e insidias
de todo tipo como en cualquier colectivo que esté vivo. Algunas de estas
disputas han trascendido, en más de una ocasión, a lectores, oyentes y
telespectadores, seguidores del estudio de lo paranormal en nuestro país,
poniéndoles en disposición de conocer una realidad interna de relaciones poco
fluidas.
Aunque no formasen
mayoría, lo cierto es que hemos tenido que convivir con "buitres y
tiburones" constantemente. En la familia de los estudiosos del enigma,
carroñeros y depredadores nunca han faltado. No obstante hay que reseñar que
habitualmente estos emponzoñadores del misterio han resultado claramente
identificables a tenor de la desmedida longitud de sus “colmillos” ...
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